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La Casa terapéutica

Lanzarote: La naturaleza ayuda a la Curación

La lava negra escarpada y la luz intensa forman la polaridad de la isla. El mar de 18 a 24° C con sus aguas claras y con abundancia de peces y el aire, continuamente movido por los vientos alisios, extremadamente claro y puro. Nos enfrentamos con los elementos  de la naturaleza en extrema pureza e intensidad y cada uno despliega su propia fuerza vivicante.


Las fuerzas de los elementos de la tierra y de la atmósfera de la isla tienen un efecto tonificante en todo el ser humano; ayudan también a activar las fuerzas del alma, la vitalidad y la creatividad. El programa de terapia une los efectos de medicina y terapia a la naturaleza única de la isla volcánica. El clima sano de Lanzarote junto con las terapias especificas son idóneos para:

  • Enfermedades de la epidermis (Neurodermitis, Psoriasis)
  • Enfermedades crónicas del pulmón (asmáticos)
  • Enfermedades del aparato muscular y óseo
  • Enfermedades del sistema neuronal (depresión, agotamiento, MS, enfermedad psicosomático)
  • Convalecencia después de operaciones, tratameintos del cancer y otros

 

El clima de Lanzarote:

El suave clima subtropical que reina durante todo el año (latitud 29º) favorece todos los procesos de regeneración y curación tanto corporales como espirituales. El calor veraniego queda amortiguado por los frescos vientos del mar: pocas veces, la temperatura sube por encima de los 32ºC. En los meses de invierno, incluso en los días nublados el sol sale a cada rato, no dejando bajar el aire casi nunca por debajo de los 20°C.

A partir de octubre, la lluvia puede darse de vez en cuando – ¡pero nunca dura mucho tiempo ni mucho menos días enteros! Entonces, la isla empieza a ponerse verde, desplegando en febrero y abril una alfombre de múltiples flores. Es asombrosa la riqueza de especies de la flora con muchas plantas que no existen más que aquí (endémicas). A partir de Pascuas, el crecimiento se retira, quedando la tierra con su cromatismo mineral. Cada detalle se convierte en un evento.

Las fuerzas atmosféricas y terrenales de la isla que estimulan el cuerpo, también pueden animar el espíritu haciéndolo más vivo y creativo. Muchos artistas - pintores, escultores, escritores - han elegido Lanzarote como hogar. César Manríque - probablemente el hijo más conocido de la isla - parecía reunir en sí todos sus efectos especiales.

"El contacto directo de mi piel

con las rocas de esta naturaleza desnuda

me da la fuerza de la energía de la vida".

César Manrique (1919-1992)

 

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